01
Oct

10 curiosidades que desconocías del café

Del café se han dicho muchas cosas. Su historia, los beneficios en nuestro organismo y la mejora del rendimiento de la mente. Pero seguro que no sabes datos curiosos del café que nunca te habrías planteado. ¿Sabías que en Japón existen Spa’s con piscinas de café?, que el nombre de Starbucks viene de la novela Moby Dick o que en la película El club de la lucha aparece en cada escena una taza de Starbucks. Descubre estos datos y muchos más, a continuación.

1. Ese maravilloso aroma a café que sale de la cafetería, ¿es falso?

Sabías que en las grandes franquicias de café como Starbucks y Dunkin’ Donuts a veces utilizan olor a café falso para atraer a los compradores. En pequeños comercios, restaurantes o hoteles, es muy popular utilizar la aromacología junto con la última tecnología en fragancias para generar un ambiente cálido, casero, en el que el aroma de café reina.

Algunas marcas de café también inyectan aroma de café en los envases para que parezca más natural al abrirlo. Este olor “falso” que se inyecta en los envases se creaba originalmente de partículas de granos de café reales, por lo que el olor, al menos, era auténtico.

Falsos aromas de café

2. Al principio, los europeos llamaban “vino árabe” al café

El café no siempre se ha llamado así. En sus orígenes, los europeos empezaron llamándolo “vino árabe”. La palabra “café” proviene originariamente del árabe “qahhwat al-bun” o “vino del grano”, que pasó a ser “qahwah”, el cual se transformó en “kahveh” en Turquía y, al final, se convirtió en “koffie” en holandés y “caffe” en italiano.

3. En todas las escenas de El club de la lucha aparece una taza de Starbucks.

 Se dice que David Fincher, el director de El club de la lucha, introdujo una taza de café de Starbucks en todas las escenas de la película. Aparentemente, Starbucks estuvo de acuerdo con el uso de su marca, aunque se negó a que Fincher usara su nombre en la escena en la que una bola gigante destruye una cafetería.

Un baso de Starbucks aparece en cada escena de El Club de la lucha

 4. El café “pendiente” está constibuyendo a recuperar la fe en la humanidad

El café “pendiente” es una tradición que consiste en dejar pagado un café para un futuro cliente afortunado. Quienes no pueden permitirse un café pueden entrar en un establecimiento que siga esta práctica y preguntar si hay algún “sospeso” gratis. Se dice que la tradición comenzó en Nápoles hace un siglo, pero la práctica ha crecido a lo largo de los años hasta ser reconocida y practicada a nivel internacional.

Como curiosidad, en 2013, un cliente anónimo pagó 500 cafés en un Tim Hortons en Edmonton, Canadá, lo que desencadenó que los dueños de la cadena donaran 10.000 tazas de café en 30 establecimientos.

5. Los dos gatos más longevos del mundo bebían café todos los días

Sí, no es broma. El gato que entró en el Guinness de los récords por ser el más longevo del mundo se llamaba Creme Puff, y murió en 2005 con 38 años. La dueña, Jake Perry, le daba café todas las mañanas, acompañado  de beicon, huevos y brócoli. Es algo a tener en cuenta, ya que Perry también era dueña de Grandpa Rex Allen, el anterior ganador del récord, que llevaba la misma dieta y murió con 34 años.

El café alarga la vida de los gatos

 6. En un spa de Japón se puede nadar en café.

Un balneario en Hakone (Japón) es especialista en spas “diferentes”, en los que los clientes pueden bañarse en líquidos deliciosos (y pringosos), como vino, chocolate, té verde, sake y, por supuesto, café. Por un módico precio de 2.800 yenes (unos 20 euros), los bañistas pueden sumergirse en café, y luego dirigirse al recién estrenado baño de fideos para nadar en una especie de sopa de fideos chinos. ¿Apetecible?

7. Puede que el platito que acompaña a la taza se utilizara en un principio para enfriar el café

Parece que, en torno al siglo XVIII, la gente solía beber café del platito que ahora simplemente se usa para sostener la taza y la cucharilla. ¿La utilidad? Los platos eran bastante más hondos, lo que permitía que el café se enfriara más rápidamente.

 Una historia popular cuenta que George Washington y Thomas Jefferson estaban discutiendo sobre el valor del Senado cuando tuvo lugar esta conversación:

“¿Por qué viertes el café en el plato antes de bebértelo?”, comenzó Washington.
“Para enfriarlo”, contestó Jefferson, “no tengo el cuello de metal”.
Aunque no hay pruebas de que esta conversación existiera, pero, lo cierto es que utilizar el platito para que el café se enfríe antes funciona de verdad.

8. El nombre de Starbucks tiene su origen en Moby Dick

En sus comienzos, la compañía iba a llamarse Pequod, como el barco del capitán Ahab en la novela. Sin embargo, al oír el lema “Tómate una taza de Pequod”, los fundadores decidieron cambiarle el nombre por Starbuck, el compañero de Ahab y primer oficial del Pequod.

También se recurre al tema náutico con el logo de la sirena, con la intención de mantener “la historia marítima del café”.

El nombre de Starbucks viene de la novela Moby Dick

9. Coca Cola comercializa un café en lata llamado “Georgia”

Parece increïble que desconociéramos su existencia pero Coca Cola posee una marca de café en lata llamada “Georgia”, que comercializa en Japón, Singapur, Corea del Sur, India y Baréin. Aunque no es fácil comprar las latas en Estados Unidos, y Amazon sólo ofrece un sabor, el café Georgia puede encontrarse en algún restaurante… por si sientes la necesidad de probarlo.

Georgia, la marca de café en lata de Coca Cola

10. Beber café puede proteger a tu hígado frente al alcohol.

Se ha descubierto que el café disminuye el riesgo de contraer cirrosis, una enfermedad relacionada con la ingesta de alcohol que puede producir cáncer e insuficiencia hepática. Un estudio descubrió que “por cada taza de café que bebían al día, los participantes tenían un 22% menos de posibilidades de desarrollar cirrosis alcohólica”. Aunque no está directamente asociado con la rehabilitación alcohólica, un estudio más reciente realizado en Italia concluyó que beber café disminuye en un 40% las posibilidades de desarrollar un cáncer de hígado, mientras que beber tres tazas o más al día podría reducir el riesgo a la mitad.


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